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NO TENGO NADA, SÓLO UN LATIGAZO CERVICAL

El esguince cervical –también llamado latigazo cervical- es una de las lesiones más frecuentes, subestimadas y mal tratadas en la mayoría de los casos. En este post me propongo explicar qué es, consecuencias, formas de tratamiento y modo en que debemos actuar frente a la posibilidad de presentar un esguince cervical.

ESGUINCE CERVICAL: QUÉ ES, SÍNTOMAS, CLASIFICACIÓN Y MÉTODOS DIAGNÓSTICOS.

Llamamos esguince cervical o síndrome del latigazo cervical a la lesión o conjunto de lesiones que se producen en la región cervical por un mecanismo de extensión y flexión forzada del cuello, oscilación de la cabeza y movimientos de torsión (giros o inclinaciones generalmente bruscas) asociados. Estas lesiones tienen como causa principal accidentes de tráfico, ya sea por el impacto de dos vehículos en movimiento, un solo vehículo que impacta contra otras estructuras o por el alcance posterior de un vehículo en movimiento sobre un vehículo detenido, pero este tipo de lesiones puede darse en juegos bruscos, deportes, al ser arrastrados por las olas en el mar, al lanzarnos de cabeza a una piscina, por un empujón fuerte –especialmente si chocan las cabezas-, por una caída desde altura, etc.
El diagnóstico de esguince cervical suele hacerse en base a una exploración física del paciente, ya que las pruebas de imagen –radiografía, resonancia, electromiografía, etc.,- no suelen aportar datos respecto a estas lesiones , si bien permiten descartar otras de mayor gravedad o identificar algunos componentes de lo que denominamos esguince cervical –por algo al esguince cervical se le ha denominado también síndrome del latigazo cervical, lo cuál implica que presenta varios tipos de lesión y síntomas asociados. Los síntomas más habituales en quienes han sufrido un esguince o latigazo cervical son:

  • Dolor de cuello y cabeza: no se suele irradiar y en ocasiones su aparición no se produce hasta transcurridas las 36-72 horas desde el accidente/incidente que ha provocado las lesiones. Puede aumentar con el transcurso de los días y afectar a hombros, región entre ambas escápulas e incluso a la columna lumbar, dado que las diferentes regiones de la columna vertebral actúan como eslavones de una cadena que se ve obligada a desarrollar adaptaciones para intentar el manteninimiento de la funcionalidad con el mínimo dolor.
  • Reducción de la movilidad cervical: suele ir asociada al dolor y la aparición de importantes contracturas.
  • Contractura muscular: los músculos se sometieron a una contracción intensa inicialmente al intentar evitar una lesión mayor durante el proceso de hiperextensión-hiperflexión, quedando importantes grupos de fibra en diferentes regiones musculares del cuello acortados –no logran relajarse.
  • Vértigo y náuseas: pueden ser producidos por la alteración de la propiocepción (posibilidad de calcular la posición del cuerpo en cualquier momento mediante receptores específicos), por la reducción del espacio en agujeros de conjunción, por la compresión a la que se ven sometidas estructuras tales como haces nerviosos, arterias y venas al estar el sistema muscular del cuello contracturado, por alteraciones en las fascias, etc.

Podemos clasificar los esguinces cervicales en los siguientes tipos:

  • Grado I: dolor y contractura leve con posible limitación de la movilidad: los síntomas uran días o incluso puede resultar asintomático en personas con un elevado umbral del dolor (aquéllas que sólo reaccionan ante intensos estímulos dolorosos).
  • Grado II: dolor y contractura moderada acompañadas generalmente de reducción de la movilidad. En la radiografía puede apreciarse una rectificación de la columna cervical –se borra la curvatura fisiológica de la región cervicad (lordosis). Esta situación puede corregirse mediante tratamiento, ya que resulta de la contracción mantenida de los grupos musculares del cuello, de manera que un tratamiento a tiempo puede solventar la situación y la ausencia de tratamiento puede ocasionar daños permanentes en el paciente –la columna vertebral actúa como una cadena y del mismo modo sucede con los grupos musculares, de manera que alteraciones en una parte de la estructura (columna cervical) puede conllevar a la larga daños en todas las estructuras (alteración en hombros, columna lumbar, aumento de la cifosis dorsal fisiológica, etc). Todos los daños que hemos enuymerado anteriormente aparecerán con el tiempo y la búsqueda de posturas en que el dolor sea menor o que permitan la realización de actividades cotidianas, conllevando a su vez la aparición de dolor ocasional en el mejor de los casos, vértigos y malestar en otras ocasiones
  • Grado III: dolor intenso, contractura muscular severa, pérdida importante de la capacidad de movimiento de la región cervical. En la radiografía suele apreciarse una inversión de la lordosis cervical –la curva cambia de forma y adopta la opuesta a la fisiológica.
  • Grado IV: fracturas y luxaciones vertebrales con lesión neurológica (sucede en menos del 2% de los casos). Los grados III y IV son los menos habituales y requieren un abordaje desde la traumatología y la neurología desde los primeros momentos

Se considera que el esguince cervical no es una lesión grave, dado que no existe un riesgo vital importante en la mayor parte de los casos. Sin embargo, no tratar este tipo de lesiones puede suponer que las secuelas resultantes sean mayores o que se cronifiquen los síntomas descritos con anterioridad, disminuyendo la calidad de vida de los afectados –el paciente ve reducido su desempeño en el trabajo por la aparición periódica de molestias,en las mujeres el embarazo, parto y puerperio pueden ser más complicados por la reaparición de los síntomas y/o las alteraciones creadas para limitar las consecuencias de las lesiones mal tratadas, etc. Por todo ello se recomienda actuar del siguiente modo:

  • Tras sufrir cualquier tipo de impacto que pudiera generar esguince cervical deberemos acudir al servicio de urgencias o a nuestro médico de cabecera exponiendo la situación. De este modo quedará notificado el momento del accidente, sea del tipo que sea. Esto es particularmente importante en los casos en que el latigazo cervical se haya producido como consecuencia de un accidente de tráfico o de un accidente laboral, considerando accidente laboral tambiénel accidente de tráfico que se produce en el camino de ida o de vuelta del trabajo –accidentes “in itinere”.
  • En caso de que se prescriba collarín, éste deberá usarse –en la mayor parte de los casos- tan sólo 24-72 horas y no de manera contínua. El uso del collarín puede producir alteraciones en la propiocepción y atrofia de musculatura cervical en caso de hacer un uso prolongado del mismo, lo cuál ha hecho que ahora los traumatólogos y médicos de urgencias prescriban cada vez en menos casos el citado dispositivo.
  • En caso de que se nos prescriba tratamiento de fisioterapia deberemos informar al fisioterapeuta de todos los signos y síntomas que padezcamos en la actualidad o que hayamos padecido en los momentos posteriores al accidente –alteraciones en la visión, vértigo, dolor, malestar, aparición de dolor en zonas que antes no dolían como lumbares o dorsales, etc. De este modo el profesional podrá evaluar correctamente nuestra situación y plantear un tratamiento acorde con nuestras necesidades
  • Seguir las recomendaciones de los profesionales implicados en su tratamiento –traumatólogo, fisioterapeuta, neurólogo, etc. No intentaremos prolongar el tiempo de baja laboral si ésta fuese necesaria, pero tampoco acortaremos el tiempo de baja requerido por creer que podremos afrontar nuestros trabajos a pesar de no estar completamente bien –yo ya puedo trabajar porque sólo tengo unas molestias, esto no es nada y con un ibuprofeno se me pasará y lo puedo llevar, un relajante muscular y mañana estaré como nuevo/a… son frases muy comunes y que llevan a recaídas en la mayoría de los casos.
  • Si hemos sido diagnosticados de esguince cervical o síndrome del latigazo cervical deberemos informar a nuestros futuros fisioterapeutas –si los necesitáramos tiempo después- de las circunstancias en que se produjo esa lesión, la duración del período de recuperación, tratamiento y aparición o no de episodios de dolor, contracturas y otros síntomas ya descritos.
  • Consultar sin miedo con cualquiera de los profesionales implicados en el proceso de recuperación y rehabilitación tras el esguince cervical cualquier duda que nos surja –deportes convenientes, medidas de higiene postural –recomendaciones a la hora de dormir, sentarse realizar actividades cotidianas como cocinar, cuidar a menores, atención a personas con movilidad reducida en el hogar, etc.-, adaptaciones al puesto de trabajo, qué situaciones pueden incrementar el dolor, uso de frío/calor para mejorar los síntomas dolorosos, etc.

TRATAMIENTOS INDICADOS EN CASO DE ESGUINCE CERVICAL

En cuanto a los tratamientos empleados en el esguince o latigazo cervical, son muy variados y tienen objetivos muy claros:

  • Aliviar el dolor: suelen emplearse corrientes analgésicas como los tens y los interferenciales, termoterapia superficial –infrarojos y calor aplicado mediante bolsas de gel frío/calor, mantas eléctricas y otros dispositivos- y profunda –microondas generalmente. En ocasiones se prescriben antiinflamatorios en pomada para su aplicación en la zona dolorosa mediante masaje suave. Muchos profesionales –entre los cuales me encuentro- emplean además la acupuntura como medio de alivio del dolor y de reinstauración del equilibrio muscular. Los médicos de cabecera y traumatólogos suelen emplear relajantes musculares, antiinflamatorios y analgésicos para el control del dolor y la aceleración de la relajación de las contracturas y pueden dejar la zona afectada en reposo casi absoluto mediante el empleo de un collarín blando o duro, si bien ya hemos visto que esta última medida cada vez es menos habitual por sus consecuencias negativas.
  • Reducir las contracturas presentes en el paciente: los medios anteriores ayudarán a esto dado que a mayor dolor mayor contracción muscular e instauración de contracturas, de manera que aliviando el dolor rompemos el ciclo descrito más arriba. Sin embargo, estas medidas aplicadas como tratamiento único no permitirán que se reinstaure el equilibrio en la región cervical y que desaparezcan o disminuyan las contracturas. Por todo ello, a las medidas anteriores se puede añadir el empleo de técnicas manuales como el masaje, la inducción miofascial, manipulaciones realizadas por osteópatas, estiramientos durante la sesión clínica y en el domicilio, ejercicios cervicales programados, instauración de hábitos saludables en cuanto a higiene postural, tracción cervical mecánica, aprendizaje de técnicas de relajación, etc. El empleo de ultrasonidos puede ser muy beneficioso también a la hora de aliviar el dolor y disminuir las contracturas musculares.
  • Reducir o eliminar los síntomas neurológicos asociados en ocasiones a los esguinces cervicales, tales como hormigueo ((parestesia) en manos, alteraciones en la visión o vértigos. Todos los tratamientos anteriores ayudarán a que estos síntomas queden bajo control, pudiéndose emplear también otros métodos como la magnetoterapia, uso de láser en puntos concretos etc. El traumatólogo y el neurólogo deberán actuar en los casos más graves y proponer aquellos tratamientos que estimen oportunos.

Ninguno de los tratamientos descritos ha sido probado individualmente para establecer su eficacia concreta, y tampoco existen estudios suficientes para decir que ésta o aquélla batería de técnicas es más adecuada en la mayor parte de los casos. Mi experiencia personal me dice que si sólo nos limitamos a la región cervical y no se atienden las cadenas musculares implicadas y/o los segmentos corporales que presentan mayor relación con la región cervical, el tratamiento es insuficiente por muchas medidas analgésicas que se empleen. Por otra parte, el empleo de técicas manuales adaptadas a cada fase de la lesión y de la recuperación del paciente, junto con información acerca de qué es un esguince cervical y las medidas a adoptar en casa y el trabajo para favorecer la recup’eración y evitar las recaídas es muy importante y no debería menospreciarse porque no haya sido comprobada de manera suficiente en estudios clínicos –al menos en mis pacientes da buen resultado y me consta que no soy la única fisioterapeuta que afirma esto.

CONCLUSIONES

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  1. Acudiremos al médico de cabecera, a la mútua o a urgencias según las circunstancias y en las 24-72 horas posteriores al accidente/incidente que nos haya producido la flexión-extensión torsión o lateralización rápida y brusca del cuello. El hecho de que no aparezcan alteraciones en resonancia magnética o en radiografía no implica necesariamente que no tengamos un esguince o latigazo cervical. El médico deberá realizar su diagnóstico en base a los resultados de estas pruebas junto con los datos obtenidos de la exploración clínica.
  2. Es necesario que confiemos en los profesionales que atienden nuestro caso y que les comuniquemos cualquier cuestión relacionada con el momento de la lesión y su evolución, pero también con la situación previa a la lesión. Seguiremos el tratamiento, recomendaciones y tiempos de rcuperación previstos por los profesionales. Deberemos preguntar nuestras dudas y exponer nuestras inquietudes libremente, y en caso de sentirnos mal atendidos, insatisfechos o si se genera desconfianza entre nosotros y el equipo que nos está tratando, recurriremos a la búsqueda de otro equipo profesional que atienda nuestro caso pero nunca deberemos abandonar el tratamiento de la lesión de manera definitiva.
  3. Si tiempo después de la finalización del tratamiento necesitamos la intervención de un fisioterapeuta para atender dolencias relacionadas con esta lesión o con otras que no nos parezca que tengan relación con el proceso, deberemos exponer al fisioterapeuta la existencia de un esguince cervical en nuestros antecedentes personales, exponiendo en caso necesario el tratamiento seguido y el tiempo necesario para la recuperación, así como la existencia o no de secuelas.

Como siempre, espero vuestras opiniones, dudas y propuestas a través de los comentarios bajo el post o a través del correo electrónico: E-mail de María Teresa Cobo Sánchez Fisioterapeuta
Espero que esta información os resulte útil y que aclare muchas dudas existentes acerca de esta dolencia tan común y a la vez tan poco conocida para quienes la padecen o padecen sus consecuencias posteriores.

Acupuntura: una técnica más en manos de los fisioterapeutas

Ésta será la primera de una serie de entradas dedicadas a la acupuntura como técnica válida para un tratamiento más eficaz de los pacientes que llegan a nuestras manos –y nunca mejor dicho. Os recuerdo que en caso de tener alguna duda, solicitar aclaraciones acerca de alguno de los puntos de esta entrada o desear hacer alguna propuesta relacionada con éste o con otro tema, podéis dirigiros al e-mail: info@mtcfisio.com o bien dejar algún comentario bajo el artículo y os responderé encantada. Recordad que este blog es más vuestro que mío –o al menos ésa es mi intención.

DEFINICIÓN DE ACUPUNTURA: LOS ORÍGENES

La acupuntura es una técnica de tratamiento integrada en la medicina tradicional china que consiste en la manipulación de agujas y/o moxas para prevenir o tratar diversos trastornos. Nosotros llamaríamos a estos trastornos enfermedades, patologías, síntomas…. Los orientales –chinos, japoneses y vietnamitas considerarían estos trastornos como bloqueos y desequilibrios energéticos. De este modo, con las agujas y las moxas no se pretende únicamente eliminar el dolor o la desaparición de los síntomas, sino que además se busca la autorregulación del sistema. La palabra acupuntura hace referencia exclusiva a la inserción y manejo de agujas en puntos concretos con una finalidad preventiva y/o curativa, pero esta disciplina de la medicina tradicional china incluye además la moxibustión, consistente en la estimulación térmica de puntos de acupuntura mediante la combustión de la planta llamada artemisa (artemisia vulgaris), recibiendo las preparaciones deempleadas (cigarros, borra o artemisa prensada) el nombre de moxas. Esta técnica de tratamiento está reconocida por la Organización Mundial de la Salud (Oms).

Se acepta que la acupuntura se originó en China aproximadamente en el año 3500 antes de Cristo, aunque podría ser incluso anterior, ya que se han encontrado agujas de acupuntura prehistóricas talladas en sílex, jade, hueso, bambú y cerámica; con el descubrimiento de los metales comenzaron a fabricarlas en oro, plata y cobre –las primeras agujas de metal localizadas se hallaban en una tumba datada en el siglo II antes de Cristo. Desde China la acupuntura se extiende por Oriente, teniendo especial araigo en Japón, Corea y Vietnam.

La acupuntura comienza a tener un conjunto de conocimientos propio y separado del chamanismo entre los años 221 antes de Cristo y 220 después de Cristo, apareciendo en esta época los primeros tratados escritos y sobre los que se basa el conocimiento actual (el más popular de éstos es el “Nei Jing”, libro en que se relatan las conversaciones del Emperador Amarillo con sus médicos y cuyo fundamento es puramente energético. Durante esta época se desarrollan también las cartografías de los doce meridianos principales que constituyen en la actualidad la base anatómica de la acupuntura, así como libros que analizan el empleo de remedios fitoterápicos, pautas higiénicas, etc., como medios para evitar la aparición de enfermedades o disfunciones y la curación de las mismas una vez instauradas. A los occidentales llega la acupuntura a través de los jesuitas y de la diplomacia francesa, que importa estos conocimientos adquiridos gracias a los intercambios científicos y culturales surgidos durante la colonización por parte de los franceses y durante los intentos evangelizadores de los misioneros.

¿quién puede ejercer la acupuntura?

La actual legislación permite a fisioterapeutas, diplomados en enfermería y médicos utilizar esta técnica siempre que tengan formación específica para llevar a cabo esta práctica. Es necesario observar que los fisioterapeutas empleamos esta técnica generalmente con la intención de disminuir rigidez muscular, aliviar el dolor, etc., dado que a la mayoría se nos ofrece formación para alcanzar estos objetivos y no otros –un médico de centro de salud puede curar una pequeña herida y dar unos puntos pero no puede llevar a cabo probablemente una intervención neurológica grave-, en caso de requerir un tratamiento exclusivamente acupuntural y buscar algo más que el alivio del dolor y/o el control de otros procesos relacionados con el movimiento en general, siempre será recomendable acudir a un médico acupuntor o a un profesional de la salud que haya cursado estudios de medicina tradicional china o que se haya especializado en acupuntura. El empleo de la acupuntura como técnica complementaria de tratamiento por parte de los fisioterapeutas está respaldada, además de por una serie de trabajos publicados al respecto, por las siguientes normas:

  • RD1001/2002, Boe 240 de 9 de octubre de 2002 en su artíclo 2 sobre las funciones de los fisioterapeuta.
  • El Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España y muchos colegios de fisioterapeutas a título individual, entre los cuáles se encuentra el de Andalucía, apoyan la práctica de la acupuntura por los fisioterapeutas (26/10/2004).
  • El Ministerio de Sanidad y Consumo, al hablar de la acupuntura, indica que la pueden ejercer los fisioterapeutas, así como los enfermeros y médicos en base a su preparación en este campo, tanto en los programas formativos de dichas titulaciones como en postgrados debidamente acreditados (22/06/2005). Asimismo, en reunión mantenida entre representantes de la asociación Sociedad Científica para el Estjudio de las Terapias Complementarias Aplicadas a la Fisioterapia (Sociotecfis), miembros del I.C.P.F.A., representantes sindicales y representantes del Ministerio de Sanidad y Consumo, éstos últimos afirmaron que “los fisioterapeutas pueden ofrecer dentro de su cartera de servicios tratamientos de acupuntura o cualquier otra técnica para la que le capacite su currículo académico y competencias profesionales atribuídas por el ordenamiento jurídico vigente.”
  • La ficha técnica de propuesta de título de grado según RD55/2005 de 31 de enero, en la que afecta al título de fisioterapeuta y dentro de los contenidos comunes se incluye la materia Métodos Específicos de Intervención en Fisioterapia, que debe incluir obligatoriamente métodos específicos ortopédicos y técnicas terapéuticas reflejas, alternativas y/o complementarias.

MECANISMO DE ACCIÓN

Podemos buscar explicaciones acerca del modo de actuar de la acupuntura desde dos enfoques claramente diferenciados, medicina tradicional china –aunque habría que referirse a tradiciones orientales en general- y medicina occidental. A continuación intentaremos analizar brevemente ambos avordajes:

  • Medicina tradicional china (MTC): según esta concepción médica, el organismo se rige por el movimiento de diferentes tipos de energía que se trasladan por unos canales denominados meridianos. Un exceso de energía en unos puntos o un defecto de la misma en otros podríaproducir desequilibrios, conduciendo los mismos a enfermedad –versión muy simplificada de la teoría, evidentemente. Por tanto la salud en su más amplio sentido se obtiene busfcando el equilibrio energético y la acupuntura es una técnica de las muchas que permiten alcanzar o perseguir ese equilibrio. En otro artítículo hablaremos de los diferentes tipos de energía, de los canales por los que circulan y de sus interacciones, así como acerca de la medicina tradicional china y sus diferentes técnicas.
  • Medicina occidental: la inserción y manipuolación de agujas consigue activar la liberación de opiáceos producidos por el propio sistema nervioso (beta-endorfinas), además de interactuar con otras sustancias como las encefalinas (mecanismo del dolor, la serotonina, acetilcolina, etc. Todas estas sutstancias intervienen en procesos tan variados como el alivio del dolor, la ansiedad, la depresión, mecanismo de inflamación, regeneración… La demostración de que estos efectos se observan en estudios científicos han aumentado la respetabilidad de la acupuntura en Occidente.

Es evidente –como hemos visto antes- que la acupuntura aumenta y/o disminuye la liberación de algunas sustancias químicas relacionadas con el sistema nervioso central y periférico, sistema inmunitario, etc. Por tanto, existen fármacos que pueden limitar o impedir sus efectos -drogas, fármacos que actúan de manera directa sobre el sistema nervioso y, sobre todo, aquellos fármacos que anulan la acción acciones de opiáceos naturales y artificiales. Por ello es posible que vuestros acupuntores y/o fisioterapeutas os pregunten por los fármacos utilizados si no obtiene los beneficios esperados. Nunca deberéis dejar vuestra medicación, ya que ha sido prescrita por un facultativo, pero comprended que existen situaciones en las que la acupuntura pierde eficacia o ésta disminuye por dichas interacciones, hecho del que debéis ser advertidos por el profesional que proponga el tratamiento si fuese necesario.

INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES DE LA ACUPUNTURA

Existen situaciones en que no se debe recibir acupuntura. Éstas son las más importantes

  • Embarazo: no debe emplearse acupuntura en los cuatro primeros meses de gestación y deberán tomarse las precauciones necesarias durante los meses siguientes, ya que el uso de acupuntura puede promover las contracciones uterinas. El acupuntor –sea cual sea su nivel de conocimiento de medicina tradicional china- sabe qué puntos no deben emplearse en esta situación, así que no tengáis miedo si os proponen el tratamiento conociendo vuestra situación.
  • exceso de excitación por consumo de drogas que actúan sobre sistema nervioso: embriaguez, excitación por consumo de cocaína, etc.
  • Malestar general: fiebre elevada, hipertensión arterial… Existen tratamientos para intentar paliar algunos de éstos síntomas, pero no sería aplicable un tratamiento destinado a otro fin.
  • Estados de ansiedad, cólera, etc.
  • Negativa del paciente, miedo intenso a la técnica, pánico, etc.

Podemos utilizar la acupuntura en multitud de situaciones: depresión, ansiedad, estrés, dolor crónico y agudo, inflamación articular, contracturas musculares, dolores de cabeza, dolor articular en general, etc. Se experimenta su uso empleando técnicas como la electroacupuntura –estimulación eléctrica de puntos acupunturales- en el alivio del dolor durante el parto, la estracción de pizas dentales y otras muchas situaciones. También se utiliza como ayuda para el alivio de síntomas en enfermedades como la tuberculosis, el cáncer, etc. Es conocido su uso para aliviar la ansiedad y aumentar la eliminación de líquidos durante dietas de adelgazamiento o para dejar hábitos poco saludables como fumar. Sin embargo, es necesario recordaros que no todas las posibilidades de la acupuntura pueden ser empleadas por todos los profesionales que la utilizan –como ya expuse al principio de esta entrada del blog.

FORMAS DE APLICACIÓN DE ACUPUNTURA Y OTRAS TÉCNICAS AFINES

Existen varias fórmulas para aplicar acupuntura y mecanismos diversos para estimular los puntos de acupuntura –lumínicos, térmicos, mecánicos, eléctricos, etc. Algunas de estas fórmulas y mecanismos son:

ACUPUNTURA TRADICIONAL CHINA:
con un fundamento energético y una concepción completamente diferente de los mecanismos que producen la enfermedad y que permiten la sanación. Se emplean agujas y pueden acompañarse o no de moxas –de hecho, existen puntos que no permiten el uso de agujas y sí de moxas y viceversa.
NEUROACUPUNTURA:
intenta mezclar los conocimientos de acupuntura tradicional con el mapa nervioso humano (esta forma de explicarlo es muy limitada, pero ya dedicaré a esta forma de acupuntura algún artículo). Su única intención es el alivio sintomático del dolor y permite que el paciente se enfrente al tratamiento fisioterápico con más calma al sufrir un menor dolor. No existen demasiados estudios al respecto y es un uso de la acupuntura que aún está en proceso de validación científica, aunque quienes emplean esta fórmula de tratamiento consideran que la experiencia acredita su uso.
AURICULOTERAPIA:
consiste en el tratamiento mediante inserción de agujas en la oreja. Si bien ya en el “Nei Jing” existen referencias a esta práctica, su mayor desarrollo se lleva a cabo en Francia gracias al neurofisiólogo Paull Nogier. También se pueden utilizar elementos para presionar o estimular puntos de acupuntura durante un período de tiempo mayor –semillas, pequeñas esferas de plástico, metal, imantadas, chinchetas coreanas, etc.

ALGUNAS FÓRMULAS PARA ESTIMULAR PUNTOS DE ACUPUNTURA SIN AGUJAS O A TRAVÉS DE LAS MISMAS

LASERPUNTURA:
empleo del láser sobre puntos de acupuntura.
ELECTROACUPUNTURA:
estimulación eléctrica de puntos de acupuntura mediante la conexión de electrodos a agujas previamente insertadas en puntos del sistema de meridianos de acupuntura tradicional, de neuroacupuntura o auriculoterapia.
DIGITOPUNTURA:
estimulación de puntos de acupuntura con los dedos. Algunos sistemas de terapia manual orientales incluyen la digitopuntura entre sus técnicas de trabajo.

En resumen, estamos ante una técnica de milenios de historia aunque de reciente uso en Occidente, una herramienta eficaz y que no interfiere negativamente con los tratamientos convencionales utilizados en nuestra medicina y que merece la pena probar por sus grandes beneficios y mínimas complicaciones –prácticamente nincuna si se utiliza de manera adecuada y si existe buena comunicación y confianza entre terapeuta y paciente.

Bibliografía

  • Armenta,J. Antonio, Navas, Germán, Palomo Molina, M: Conceptos básicos de acupuntura aplicada. Moraleja de en Medio, Madrid. IPFA, noviembre 2006.
  • Susman, j. David. Acupuntura teoría y práctica. Buenosaires, Kier, 1976.
  • Álvarez Martínez, Javier. La acupuntura en la historia. Historia de la acupuntura

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