ESGUINCE: QUÉ ES, TIPOS Y TRATAMIENTO


INTRODUCCIÓN

El esguince es una de las lesiones más frecuentes en la vida cotidiana y en la práctica deportiva pero, ¿sabemos en qué consiste, tipos y tratamientos posibles para esta lesión? En este post intentaré resolver las dudas más frecuentes acerca de los esguinces, así que…. ¡Comenzamos!

DEFINICIÓN Y TIPOS DE ESGUINCE

Se define como esguince la lesión por torsión (torcedura) estiramiento excesivo y/o rotura (parcial o total) de uno o varios ligamentos de una articulación sin que se produzca el desplazamiento de las estructuras óseas que conforman la misma. Un ligamento es una estructura resistente con cierta estabilidad y forma de banda, cuya misión es unir huesos que conforman una articulaciónconfiriendo al mismo tiempo estabilidad y movilidad. El ligamento está formado por fibras elásticas y conjuntivas similares a las que forman parte de los tendones, pero mientras estos últimos son transmisores de la fuerza desarrollada por los músculos y tienen aspecto de cordón resistente, los ligamentos tienen forma de cinta o banda y están diseñados para permitir la movilidad de las piezas óseas hasta el límite, evitando que alguno de los huesos lo revase y dañe otros componentes articulares (estructuras óseas próximas, cápsula articular, ligamentos vecinos, otros tejidos, órganos, etc). En nuestro cuerpo existen infinidad de articulaciones –unión de dos o más huesos con cierto grado de moviidad- y todas ellas disponen de ligamentos; también existen ligamentos cuya misión es anclar órganos como el ligamento redondo que ancla elhútero. Los esguinces más habituales y conocidos afectan a rodillas, muñecas, dedos y tobillos, dándose estas lesiones en el ámbito deportivo y profesional.

Los signos y síntomas característicos del esguince son fáciles de reconocer y ante ellos deberemos acudir al médico para que lleve a cabo el diagnóstico y plantee un tratamiento adecuado –normalmente es necesario acudir al servicio de urgencias y con posterioridad se hará un seguimiento de la lesión desde el servicio de traumatología. Estos signos y síntomas son el dolor, la impotencia funcional, la inflamación y el hematoma. No siempre los signos más escandalosos hablan de lesiones más complicadas, así que es mejor esperar al diagnóstico médico antes de aventurarse a especular. Atendiendo a la gravedad de la lesión podemos clasificar los esguinces en tres grados:

  • Grado I: no hay rotura de fibras y el ligamento simplemente se ha hiperextendido o torsionado en exceso. Se observa importante inflamación, dolor e impotencia funcional pero no un hematoma.
  • Grado II: se produce la rotura de algunas fibras del ligamento pero la estructura en general se conserva. A la impotencia funcional, la inflamación y el dolor se une la presencia de un hematoma que suele ser amplio.
  • Grado III: se produce una rotura total del ligamento, apareciendo inflamación, hematoma localizado y bostezo articular –podemos mover las estructuras óseas que forman la articulación más de lo que se moverían en caso de que el ligamento se mantuviera íntegro. El dolor puede o no aparecer e incluso puede tener una intensidad menor a la de los grados anteriores, ya que se interrumpe la transmisión del dolor a través del sistema nervioso por haberse perdido la continuidad de las fibras nerviosas que recogen la información del propio ligamento afectado.

DIAGNÓSTICO DEL ESGUINCE

Los esguinces se diagnostican en general gracias a la exploración, durante la cuál se buscan los signos y síntomas de los que hemos hablado más arriba. Se suele realizar además alguna radiografía que sirve generalmente para descartar la rotura de algún elemento óseo de la articulación pero no para obtener imágenes de la lesión ligamentaria, dado que los rayos X no permiten visualizar tejidos blandos. En caso de que las pruebas manuales, la exploración y la radiografía dén como resultado el diagnóstico de esguince grado III se realizarán otras pruebas que permitan la visualización del ligamento o los ligamentos rotos para poder planificar la intervención quirúrgica si ésta se considera necesaria.

MEDIDAS DE TRATAMIENTO

El tratamiento de los esguinces en nuestro sistema sanitario suele consistir en una batería de antiinflamatorios y analgésicos no esteroideos acompañados de vendaje durante una semana en caso de un esguince grado I y dos semanas con férula de escayola en el caso del esguince grado II. En el caso del grado III es necesario realizar una intervención quirúrgica para reparar el ligamento dañado, se procede a una inmovilización durante tres o cuatro semanas con escayola y se continúa con un proceso rehabilitador. En los casos de esguinces grado I y II, los médicos retiran los elementos de inmovilización, recomiendan el uso temporal de una tobillera, muñequera , etc., y le dicen sonriendo a su paciente que se rehabilitarán solos cuando recuperen su vida cotidiana y su movilidad habitual. Como es de suponer –y sabéis todos los que me conocéis- éste no es precisamente el mejor tratamiento y prácticamente ningún fisioterapeuta estará de acuerdo con los tratamientos expuestos para los casos de los esguinces grado I y II. Procederé a exponer una fórmula de tratamiento del esguince que en mi opinión funciona bastante bien y que aplicamos con excelentes resultados muchos profesionales:

  • Grados I y II. Inmovilización, frío y elevación (ICE): en la primera fase del esguince, durante los primeros días (entre 3 y 10 días después de la lesión) es recomendable aplicar al paciente una inmovilización mediante vendaje compresivo, empleando para ello una venda elástica fuerte o una venda adhesiva. El vendaje puede ser convencional o funcional (limitando sólo los movimientos dolorosos y perjudiciales al tiempo que permite el resto de la movilidad y el apoyo en caso de los esguinces de tobillo-pie). Para tobillos, rodillas, muñecas y articulación trapezometacarpiana (pulgar) existen dispositivos que permiten la inmovilización de manera sencilla y según las necesidades (tobilleras, rodilleras y muñequeras de muy diversos tipos). A la inmovilización debe acompañarla el empleo de frío mediante la aplicación de bolsas de hielo, paquetes de gel frío/calor, etc., y la elevación durante el máximo tiempo posible de la estructura dañada. Se pueden aplicar masajes suaves con pomadas antiinflamatorias y analgésicas convencionales –no daré nombres- o a base de preparados naturales (preparados que contienen árnica, arpagofito y otras plantas medicinales como el romero, emplastos de arcilla, geles de frío/calor a base de alcanfor y menta,…). La férula de escayola no permite estos tratamientos ni el apoyo precoz, produciendo de este modo alteraciones en la sensibilidad, propiocepción y en la fuerza muscular que posteriormente tendremos que recuperar con un esfuerzo mayor. La venda elástica convencional con la que se suele vendar la estructura que ha padecido el esguince cede fácilmente y en el momento en que disminuye la inflamación deja de inmovilizar la articulación o articulaciones afectas, por lo que deja de ser útil y, sin embargo, se convierte en un estorvo que dificulta actividades de la vida diaria como ducharse, calzarse, vestirse, etc. Evidentemente nada de esto es aplicable a los esguinces grado III, dado que la inmovilización postquirúrgica suele realizarse con férulas de escayola.
  • Movilizaciones suaves de la articulación y potenciación muscular: se comienza el tratamiento en el momento en que disminuye la inflamación en los esguinces grado I y II (entre 7 y 10 días después de la lesión) o al retirar la inmovilización en el caso de los esguinces grado III. Durante este tiempo se suele limitar la movilidad mediante el uso de dispositivos ortopédicos –tobilleras, rodilleras, muñequeras y demás- y se recomienda continuar aplicando frío y elevación.
  • Técnicas manipulativas: drenaje en las regiones próximas a las articulaciones inflamadas para favorecer la reabsorción de los líquidos, masaje transverso profundo, técnicas osteopáticas, miofascial… Según las circunstancias y el criterio del profesional que atiende al paciente pueden aplicarse muchas técnicas manipulativas.
  • Electroterapia: tens, interferenciales, ultrasonidos, microondas…. Las posibilidades son muchas, aunque lo más habitual es emplear el tens y el ultrasonidos. Son terapias aplicables desde el inicio del tratamiento en los esguinces grado I y II, y tras la retirada de la inmovilización en los esguinces grado III.
  • potenciación muscular: puede realizarse manualmente, empleando lastres, máquinas para la potenciación de grupos musculares específicos o utilizando electroterapia que estimule la contracción.
  • Ejercicios de propiocepción: permiten al paciente recuperar la orientación de la articulación en el espacio, su coordinación con las restantes articulaciones y/o la adaptación a irregularidades en el terreno, cambios de dirección, cambios de velocidad, etc. Junto con los ejercicios propioceptivos se suele trabajar el equilibrio.
  • Empleo de quinesiotaping: se puede emplear en todas las fases del tratamiento del esguince grado I y II, así como en la fase postinmovilización y postquirúrgica del grado III. Es un método con veinticinco años de historia y que recientemente se ha empezado a utilizar de manera habitual en servicios de rehabilitación y consultas de fisioterapia.
  • técnicas menos convencionales: la acupuntura puede emplearse para disminuir dolor e inflamación y de igual modo pueden utilizarse las ventosas. Son técnicas menos conocidas pero generan buenos resultados, además de ser poco invasivas.
  • Hidroterapia: los baños de contraste pueden ayudar a disminuir la inflamación, tonificar la musculatura y mejorar la reabsorción del hematoma, al tiempo que activa la circulación local.

Como siempre digo, cada paciente es único y su tratamiento se adaptará a las circunstancias vitales del mismo y a sus lesiones –no podemos aplicar el mismo tratamiento a un deportista profesional que a una persona que trabaja en una oficina. Además, cada profesional utilizará uno u otro método según su foprmación, experiencias, etc. Por todo ello, los tratamientos aquí referidos son orientativos y en ningún momento se pretende sustituir con este post las recomendaciones, consejos o el tratamiento planteado por el profesional que os atienda. Eso sí, os recomiendo que no os dejéis llevar por aquéllos que dicen que un esguince se rehabilita solo, preguntad por cualquier duda que os surja y no dejéis de buscar otras opiniones si no os convence lo quelas respuestas que os dén.
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